Las baterías usadas de plomo-ácido —presente en carros, motos y sistemas eléctricos de respaldo— generan millones de residuos peligrosos cada año, con cifras que muestran que este tipo de residuos puede representar un riesgo significativo para el medio ambiente y la salud humana si no se gestionan adecuadamente.
A nivel global, según Global Market Insights, las baterías de plomo-ácido forman una parte importante del mercado de reciclaje de baterías, que fue valorado en aproximadamente USD 13,2 mil millones en 2024 y se espera que supere los USD 28 mil millones en la próxima década debido a la creciente demanda por gestión sostenible y economía circular.
En este contexto, el importador oficial y representante exclusivo del BMW Group en Colombia, Autogermana lanzó la campaña “¡Llegó la hora de reciclar tu batería!”, una iniciativa que busca transformar el manejo tradicional y muchas veces informal de estos residuos peligrosos, promoviendo su recolección, tratamiento y reciclaje responsable en puntos oficiales habilitados en varias ciudades del país.
Por qué importan las baterías usadas de plomo-ácido
Las baterías de plomo-ácido usadas (BPAU) son residuos clasificados como peligrosos por contener plomo —un metal pesado altamente tóxico— y ácido sulfúrico, una sustancia corrosiva. Cuando estos residuos no se gestionan de forma responsable —por ejemplo, si se almacenan en hogares o talleres informales o se desechan en la basura común— pueden generar contaminación del suelo y el agua, y riesgos directos para la salud humana.
A pesar de estos riesgos, muchas baterías usadas permanecen sin un destino controlado debido al desconocimiento sobre cómo y dónde entregarlas correctamente. En Colombia, la gestión de estas baterías está regulada por sistemas que exigen planes de manejo y recolección posconsumo —como lo establece la Resolución 0799 de 2025 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) — que buscan asegurar que estos residuos lleguen a gestores ambientales autorizados que garanticen trazabilidad y manejo conforme a la normativa vigente.
Gracias a estos marcos normativos y a iniciativas como la de Autogermana, se fortalece un modelo de gestión responsable, que alinea la acción empresarial con la legislación ambiental y la protección del bienestar público.
La campaña y su impacto en la cadena de reciclaje
Con la campaña abierta a toda la comunidad, Autogermana ofrece centros de servicio como puntos de acopio oficiales donde clientes y ciudadanos pueden llevar sus baterías de carro o moto usadas. Estos puntos no solo permiten la recepción voluntaria y almacenamiento temporal bajo condiciones técnicas adecuadas, sino que garantizan que los residuos sean entregados a gestores ambientales autorizados para su transporte y tratamiento conforme al marco legal.
Este proceso de recolección y reciclaje sirve para recuperar materiales valiosos como el plomo, que puede reincorporarse a la fabricación de nuevas baterías o productos, reduciendo la extracción de recursos naturales y el impacto ambiental asociado. En países con sistemas de reciclaje robustos, como Estados Unidos, las baterías de plomo alcanzan tasas de reciclaje de hasta el 99 %, lo que las convierte en uno de los productos de consumo con mayor eficiencia de recuperación.
Además, la iniciativa de Autogermana ofrece este servicio sin costo y sin importar la marca de la batería, reforzando el compromiso de sostenibilidad ambiental de la empresa y facilitando la participación comunitaria en prácticas amigables con el entorno.
Sedes habilitadas para la recolección:
· Bogotá – Cundinamarca:
Cra. 50 No. 17-29
Cra. 45 No. 197-35, Bodega 4
Calle 127 B No. 7-15
· Medellín – Antioquia:
Calle 26 No. 45-95, Av. Industriales
· Ibagué – Tolima:
Carrera 16 Sur # 90-66, Glorieta Mirolindo
· Bucaramanga – Santander:
Calle 58 # 27-17
Pereira – Risaralda:
Av. 30 de Agosto, Calle 94 # 14-73
Economía circular y gestión ambiental eficaz
La campaña de Autogermana no solo responde a exigencias normativas y ambientales, sino que representa un paso significativo hacia una economía circular, donde los residuos peligrosos se convierten en recursos aprovechables y se reduce la carga sobre vertederos y ecosistemas.
“La sostenibilidad no es un discurso, sino una responsabilidad”, afirma Karen Crespo, coordinadora ambiental de Autogermana, resaltando que ofrecer puntos de acopio accesibles ayuda a prevenir riesgos ambientales y proteger la salud pública.
La gestión responsable de residuos peligrosos es un asunto de interés colectivo. Verifique los puntos de recolección habilitados y tome decisiones informadas sobre el destino de las baterías usadas que aún permanecen en hogares y talleres del país. #BateríasUsadas #GestiónAmbiental
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Imagen de apoyo cortesía Autogermana
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