El Museo del Carriel guarda en Jericó la memoria de un símbolo antioqueño

Esta iniciativa cultural en torno al museo transforma el carriel en memoria colectiva

Turismo Descomplicado

CULTURA REGIONAL. Cerca de 50 carrieles y un estimado de 1.000 visitantes resumen el crecimiento inicial del Museo del Carriel, una iniciativa cultural y turística creada por el jericoano Humberto Correa Celis para preservar una pieza inseparable de la identidad de Jericó y de la historia de Antioquia.

Ubicado a solo 80 metros del parque principal de esta localidad del Suroeste antioqueño, este museo nació para conservar la tradición jericoana.

Mientras buena parte de la actividad local alrededor del carriel estaba concentrada en su elaboración y comercialización, Correa Celis advirtió que hacía falta un lugar dedicado a reunir ejemplares, preservar historias y acercar esta tradición a los visitantes.

“Pues, el Museo del Carriel nace, pues yo viendo que todo el mundo se dedicó a vender carrieles, a vender, a vender, y nadie se quería como poner un museo”, relató durante una entrevista con Despejando Dudas.

Aunque inicialmente buscó vincular a más personas, el proyecto terminó avanzando por iniciativa propia. La Corporación Museo del Carriel Jericó fue establecida formalmente el 26 de abril de 2024 y registrada ante la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, asegura el señor Humberto Correa, quien figura como su presidente.

La colección incluye carrieles de diferentes procedencias y épocas. Algunos fueron elaborados en el mismo museo, otros llegaron por medio de artesanos y amigos, y varios pertenecieron a antiguos habitantes de Jericó. De acuerdo con Correa, hay piezas que alcanzarían los cien años.

Más allá de exhibir objetos, el espacio donde está ubicado, permite reconocer cómo el carriel pasó de ser un elemento funcional para campesinos y arrieros a convertirse en una expresión cultural que identifica al municipio.

Un carriel gigante atrae las miradas de los visitantes

La pieza más llamativa del museo mide aproximadamente 2,50 metros de ancho por 2,50 metros de alto. Fue elaborada en el lugar y requirió tres pieles de novillo, según explicó su creador.

“Este carriel lo hicimos aquí, lo elaboramos aquí, en el Museo del Carriel. Se gastó tres pieles de tres novillos”, asegura Correa.

El fundador lo presenta como el carriel más grande del mundo. Aunque en la entrevista no se aportó una certificación independiente de ese posible récord, la pieza se ha convertido en el principal atractivo fotográfico del recorrido.

Los visitantes pueden complementar la experiencia utilizando poncho, sombrero y carriel para retratarse junto a la obra. Esa interacción transforma la visita en algo más que una observación y facilita un acercamiento directo a los símbolos tradicionales de la cultura paisa.

“Se visten con poncho, con sombrero, con carriel, y todos son felices tomándose fotos al pie del carriel más grande del mundo”, expresa con orgullo el gestor cultural.

El museo busca crecer con salas temáticas y una propuesta curatorial

El Museo del Carriel todavía tiene desafíos para consolidarse como un espacio museográfico de mayor alcance. Entre ellos están la organización de la colección, la documentación de cada pieza, la creación de salas temáticas y el desarrollo de un guion curatorial que ayude a interpretar el valor histórico de los objetos.

Correa espera contar con el respaldo de la administración municipal y de otras instituciones para ampliar la propuesta. También mencionó conversaciones preliminares con la dirección del Museo MAJA, donde podrían evaluarse posibilidades de articulación futura.

“Pensamos en ampliar el museo, ponerlo más grande y más novedoso. Pues estamos esperando que organicen unas salas que van a organizar en el Museo MAJA”, señaló.

Le recomendamos: Un legado musical global transformó la memoria cultural de Jericó   

La iniciativa abre una oportunidad para fortalecer la oferta cultural de Jericó, diversificar los recorridos turísticos y reconocer el trabajo de los guarnieleros, artesanos que han transmitido por generaciones los conocimientos necesarios para elaborar el carriel jericoano.

Conservar ese legado exige más que guardar piezas antiguas. También implica investigar su procedencia, escuchar a sus portadores, documentar las técnicas artesanales y vincular a las nuevas generaciones con una tradición que continúa viva.

El carriel también cuenta la historia de Jericó. Comparta este artículo ➡️ y ayude a que más personas conozcan el museo que trabaja para conservarla.

#MuseoDelCarriel #TurismoEnJericó

  

Collage de fotos de apoyo tomadas por Despejando Dudas