Dentro de las estrategias de aprendizaje el juego prevalece, dado que permite desplegar el complejo de habilidades y destrezas en la comunicación; por lo cual esta actividad contribuye a reconocer y aceptar el mundo, facilitando los medios para que el niño vaya ajustándose a los entornos desde los cuales interactúa.

Se estima que en Colombia solo el 21% de las personas juega dos horas a la semana en familia








