Viajar a Australia sin improvisar exige inglés, presupuesto y una estrategia clara

Migrar a Australia exige estrategia antes del vuelo

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ACTUALIDAD. Australia tenía 27,6 millones de habitantes a junio de 2025 y 8,8 millones habían nacido en otro país. Esto significa que el 32 % de su población era de origen extranjero, una proporción que confirma el peso de la migración en su desarrollo social y económico.

Sin embargo, cifras del Australian Bureau of Statistics indican que viajar allí para estudiar, trabajar o buscar una residencia exige mucho más que entusiasmo, dinero para el tiquete y recomendaciones encontradas en redes sociales.

Catalina Cortés Vélez, ingeniera de petróleos, cofundadora de Entrelingo, agencia especializada en traducciones oficiales certificadas y traducciones NAATI (necesarias para Australia), que también opera como un ecosistema que ofrece asesoría migratoria integral, orientación profesional y trámites como el Skills Assessment para personas que buscan emigrar o construir sus carreras en el extranjero, y residente en Australia desde hace nueve años, explicó en el videopódcast La Duda Central que una experiencia exitosa comienza antes de salir de Colombia. El punto de partida es definir un objetivo realista y elegir la ruta migratoria que corresponda al perfil académico, laboral, financiero y familiar de cada persona.

“Lo primero es pensar qué quieren venir a hacer. Hay muchas maneras de venir, pero mi enfoque es que la gente no piense que solo puede venir a limpiar o a trabajos no calificados. La mayoría somos profesionales con experiencia en Colombia. Debes preguntarte: ¿Cuál es mi objetivo? ¿Solo aprender inglés? ¿Trabajar en mi profesión y quedarme? Dependiendo de eso se elige la visa.

Definir el objetivo permite elegir la visa adecuada para Australia

No todas las personas viajan con el mismo propósito. Algunas buscan mejorar su inglés y regresar. Otras quieren cursar un programa académico, trabajar temporalmente, ejercer su profesión o establecerse de manera permanente.

Esa diferencia cambia por completo el proceso. Antes de pagar matrículas, traducciones o asesorías, conviene revisar la formación obtenida, la experiencia profesional, la edad, el nivel de inglés, los recursos disponibles y las alternativas migratorias vigentes.

Australia cuenta con rutas para estudiantes, trabajadores calificados, profesionales patrocinados por empresas y personas con perfiles sobresalientes, entre otras posibilidades. La visa Skills in Demand, subclase 482, permite que un empleador patrocine a un trabajador extranjero cuando no encuentra en el mercado australiano una persona con las competencias requeridas.

“Existen empresas australianas que necesitan gente y les dan una oferta de trabajo desde que están en Colombia”, señaló Cortés durante la entrevista.

Esto no significa que cualquier profesión garantice una visa. Cada alternativa tiene condiciones propias y puede exigir evaluación de competencias, experiencia demostrable, pruebas de idioma, antecedentes, exámenes médicos, ingresos mínimos o patrocinio empresarial.

El inglés y la solvencia económica determinan buena parte del proceso

El dominio del inglés es uno de los filtros más importantes para estudiar, trabajar y competir por oportunidades profesionales. Según Cortés, “El requisito más importante es tener un nivel de inglés medio y pasar el examen con un puntaje de 6”.

El resultado requerido no es idéntico para todas las visas, universidades u ocupaciones. Por eso debe consultarse el requisito específico antes de presentar pruebas como IELTS o PTE. Prepararse y certificar el idioma desde Colombia puede reducir gastos, ampliar las opciones migratorias y evitar que el viajero dependa exclusivamente de cursos realizados en Australia.

La planificación financiera también es decisiva. El Gobierno australiano exige que los solicitantes de visa de estudiante dispongan de recursos suficientes y advierte que no deben depender del trabajo local para sostenerse durante su permanencia.

Los costos reales pueden variar según la ciudad, el programa educativo y las circunstancias personales. “Para venir solo 6 meses como estudiante necesitas aproximadamente entre 40.000 y 45.000 dólares en la cuenta para demostrar solvencia”, afirmó Cortés Vélez.

Esta estimación debe analizarse con cuidado y confirmarse antes de iniciar el trámite. El presupuesto completo puede incluir matrícula, manutención, seguro médico, pasajes, vivienda, transporte, traducciones, pruebas de inglés y tarifas migratorias. Las cifras cambian y deben revisarse directamente en los portales oficiales.

Cómo evitar estafas y errores al migrar a Australia

Uno de los mayores riesgos consiste en entregar dinero a intermediarios que prometen visas, empleos o residencias aseguradas. Ninguna asesoría responsable debería garantizar la aprobación de una solicitud, pues la decisión corresponde a las autoridades australianas. “No den dinero a agencias hasta no asegurarse de que están acreditadas en las páginas del gobierno”, recomendó Cortés.

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En Australia, quienes prestan asesoría migratoria deben estar registrados ante la Office of the Migration Agents Registration Authority, conocida como OMARA. Su registro público permite consultar si una persona está autorizada para ofrecer ese servicio. Los agentes registrados deben cumplir estándares profesionales y actuar de manera ética.

También conviene verificar la institución educativa, leer las condiciones de contratación, solicitar facturas, desconfiar de pagos apresurados y evitar decisiones basadas únicamente en videos promocionales o testimonios aislados.

La adaptación tampoco depende solo de conseguir empleo. “A veces la gente se enfoca tanto en trabajar que pierde el sentido de disfrutar el proceso... se aburren, se deprimen porque su vida es simplemente trabajar y trabajar”, advirtió la invitada. Integrarse, practicar inglés, construir redes profesionales y relacionarse con personas de distintas nacionalidades ayuda a aprovechar mejor la experiencia. “Muchos se quedan estancados porque salen del colegio y se van solo con colombianos; así nunca aprenden inglés”, añadió.

Viajar a Australia puede abrir oportunidades académicas, laborales y personales, pero exige información actualizada, disciplina financiera y una estrategia ajustada a cada perfil. Como concluyó Catalina Cortés, “Si tienen un sueño, se puede hacer, pero por favor tengan el plan claro y una estrategia para que eso se cumpla”.

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