En Medellín, hace 15 años nació la primera línea de cable aéreo en Medellín, la cual se ha convertido en un hito de la movilidad con inclusión social.
Desde 2004, el metro estima en 96 millones de usuarios la utilización de la Línea K
El metrocable de Santo Domingo, Línea K, fue la primera en el mundo con las características para el transporte urbano con tecnología sostenible y llegando a los barrios más apartados en la zona nororiental de Medellín.
Hace 15 años nació la primera línea de cable aéreo en Medellín, y con ella, una revolución en la movilidad con inclusión social. El metrocable de Santo Domingo, Línea K, fue la primera en el mundo con las características para el transporte urbano con tecnología sostenible y llegando a los barrios más apartados de Medellín en la zona nororiental. El mismo tiene una extensión de dos kilómetros y cuatro estaciones en su recorrido: Acevedo, Andalucía, Popular y Santo Domingo Savio. El Metro estima en 96 millones de usuarios la utilización de esta ruta lineal desde el inicio de sus labores comerciales en 2004.
Además, el Metro de Medellín estima que 46.000 personas se mueven a diario en este sistema, facilitando la llegada a la parte alta de la ladera en 30 minutos, cuando antes, un usuario que utilizaba el servicio tipo bus o transporte informal podía tardar una hora y media, beneficiando a habitantes de las comunas 1 y 2, Popular y Santa Cruz.
“Este es un sistema de transporte que les ha cambiado sus vidas para bien. Lo que antes era invisible se volvió visible. Zonas a las que no llegaba el Estado y hoy llega con toda su inversión. Las que eran las zonas más violentas hoy son zonas donde se respeta la vida. Lo bonito es ver la gente como lo quiere, como lo cuida y mantiene limpia las cabinas y las estaciones”, dijo Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín a los habitantes y usuarios beneficiados durante los actos de celebración de los primeros 15 años de servicio.
Versos para la línea quinceañera
“Pongan cuidado señores lo que les voy a contar, metrocable cumple años y esto es digno de admirar. Quince años está cumpliendo en el barrio Popular, ofreciéndole a la gente transporte y movilidad, que solución tan grandiosa la que nos vinieron a dar a toda la gente pobre de esta comunidad. A toda la familia Metro yo le quiero agradecer por este sistema metro que nos vinieron a traer. Yo me siento orgullosa de este hijo que yo crié acá en las altas montañas yo llevé”, recitó María Rosalba Cardona, una mujer quien vive en la zona y reconoce los beneficios de este medio de transporte.
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Además del Metro y cinco metrocables, con uno más en construcción, Medellín tiene Tranvía y Metroplús en un sistema integrado de movilidad con conexión a otros municipios del Valle de Aburrá y las estaciones del modelo de bicicletas públicas, EnCicla, todo con la tarjeta única de recaudo electrónico.
Para noviembre de 2019 se tiene estimado que inicie operaciones el metrocable Picacho, Línea P, que tiene un avance cercano al 70 % y que con 2.7 kilómetros de longitud, se convertirá en el más extenso.
Este sistema tendrá un impacto estimado sobre 420.000 habitantes del noroccidente de la ciudad. Precisamente, este cable tendrá su estación de transferencia en Acevedo, Línea A del Metro, de donde arranca el recorrido la festejada Línea K.
“A las telecabinas, que ya tienen 15 años, se les están haciendo intervenciones en todos sus componentes de seguridad. Se está cambiando lo que sea necesario. Se están renovando los vidrios, la estructura de puertas y con eso nos van a dar otros 15 años más, por una tercera parte que valdrían unas nuevas”, dijo Tomás Elejalde, gerente del Metro de Medellín.
De acuerdo con la empresa, los metrocables de La Aurora, Arví, La Sierra, Trece de Noviembre y Santo Domingo, a 2018, evitaron la emisión de 35.000 toneladas de CO2 y de 1.106 tonelada de contaminantes atmosféricos (partículas PM2.5 y NOx, entre otros), lo que impacta favorablemente en la calidad del aire de la capital antioqueña.
